Según los investigadores, el empleo de contrastes radiológicos vasculares está asociado a un mayor riesgo de deterioro de la función renal en pacientes con enfermedad renal previa, diabetes mellitus, mieloma múltiple, ancianos y aquellos en situación de hipovolemia.

La imposibilidad de disponer en tiempo real de la información necesaria dificulta la prevención de ese deterioro. Con el fin de cambiar esta situación, los servicios de Nefrología y Radiología Vascular del hospital canario han desarrollado un sistema que, de forma inmediata, permite al profesional clínico disponer de un protocolo preventivo.

En primer lugar, se desarrolló una herramienta informática que identificara a los pacientes en situación de riesgo. En segundo lugar, se diseñó un proceso para acceder a esa información a través de cualquier terminal del hospital en el momento de la solicitud de la prueba. En aquellos casos en los que la función renal esté alterada, el sistema muestra un documento de actuación con propuestas basadas en la evidencia que podrían prevenir del daño renal.

Para conocer el potencial del proyecto, se analizaron el número total de pruebas de imagen ambulatorias (angioTAC y TAC con contraste) realizadas durante el primer trimestre de este año en el servicio de Radiología del centro. En total se realizaron 1.875 estudios, de los que 378 requirieron la aplicación del protocolo.

A partir de los datos analizados, los especialistas consideran “justificada” la implantación en el ámbito asistencial de este sistema de alerta para la solicitud de pruebas con contraste. “Creemos que su aplicación de manera generalizada supondrá una reducción en la tasa de daño renal asociada al empleo de contrastes radiológicos”, aseguran.