Tal y como recoge el resumen, la ecografía paratiroidea, como la gammagrafía, puede aportar información extra al diagnóstico del hiperparatiroidismo secundario en pacientes con enfermedad renal crónica, para el que solo es necesario un análisis de los niveles sanguíneos de hormona paratiroidea.

El trabajo compara la sensibilidad de la ecografía paratiroidea y la gammagrafía para identificar glándulas paratiroides en pacientes con hiperparatiroidismo secundario, determinar el volumen de las mismas y establecer la respuesta al tratamiento. Con ese fin, nefrólogos de los 3 centros citados realizaron ecografías paratiroideas a dicha población para después comparar los resultados con los obtenidos con la otra prueba.

De los 192 pacientes que había en hemodiálisis, 70 de ellos tenían diagnosticado hiperparatiroidismo secundario y estaban en tratamiento antiparatiroideo. La ecografía paratiroidea reveló al menos una glándula aumentada con 961 mm3 de media en el 51% de los casos, frente al 57% detectados en la gammagrafía.

Para los investigadores, la ecografía paratiroidea permite detectar la presencia de esta patología en gran porcentaje y es una técnica que el nefrólogo puede realizar fácilmente, por lo que abogan por incorporarla de manera rutinaria al estudio de pacientes con hiperparatiroidismo secundario.