Según informa Radiology Business, el trabajo incluyó a 34 personas, a las que se realizó escáneres cerebrales en busca de un patrón neurológico vinculado a palabras como muerte o problema. Después, se aplicó a las imágenes el aprendizaje automático para determinar qué personas habían pensado en el suicidio y quiénes habían intentado llevarlo a cabo.

“Somos muy malos para identificar a las personas que presentan riesgo de suicidio”, reconoce Lisa Pan, profesora de Psiquiatría de la Universidad de Pittsburgh y autora principal del estudio.

El sistema de aprendizaje automático usado logró determinar cuáles de las 34 personas sometidas a escáneres cerebrales habían pensado en el suicidio y cuáles de esos pacientes habían llegado incluso a intentar suicidarse. Esta investigación podría ayudar en un futuro a los profesionales de Salud Mental a prevenir suicidios, dicen los autores.