El dióxido de carbono (CO2) está empezando a utilizarse como alternativa para aquellos pacientes para los que está contraindicado el contraste con yodo. Sin embargo, ningún estudio ha comparado los resultados de la reparación endovascular de aneurismas por contraste con yodo o contraste con CO2.

Por este motivo, un grupo de investigadores ha elaborado un estudio, publicado en Annals of Vascular Surgery, que ha analizado a 36 pacientes con aneurismas aórticos abdominales, entre 2012 y 2014, que fueron divididos en dos grupos: uno con contraste de yodo y otro con contraste de CO2.

Uso complementario con yodo

Los autores del estudio no observaron complicaciones relacionadas con el contraste de CO2 durante la cirugía. Además, los costes materiales endovasculares, la duración de la cirugía y el tiempo de fluoroscopia fueron similares entre los 2 grupos. El coste de los materiales de contraste fue inferior en el caso del CO2, respecto al de yodo. No obstante, el 62,5% necesitó un uso complementario del contraste con yodo.

“El uso de CO2, como medio de contraste para la reparación endovascular de aneurismas, es una alternativa para los pacientes que no tienen problemas de restricción de yodo, con resultados similares cuando se compara con el uso de yodo, tanto en la duración de la cirugía, como en la duración de fluoroscopia y el coste de los materiales endovasculares”, sugieren los investigadores.

Además, el uso de CO2 no provocó modificaciones en la creatinina ni produjo riesgo de reacción de hipersensibilidad, “sin embargo, el uso adicional del contraste con yodo fue necesario para visualizar la arteria ilíaca interna en la mayoría de los casos”, reconocen los autores de la investigación.