Según explican los autores, las lesiones de hombro son frecuentes entre nadadores de competición, a pesar de lo cual la progresión de la patología de hombro no es bien entendida. El trabajo tenía como objetivo evaluar hasta qué punto el entrenamiento competitivo influye en las propiedades del hombro.

Participaron 18 nadadoras universitarias, a las que se midió el espesor del tendón. Se usó ecografía para evaluar la tendinosis, elastografía para la velocidad de onda de corte del músulo supraespinoso y un sistema Biodex para la fuerza isométrica del hombro. La función y el dolor se midieron con cuestionarios autoinformados.

Los años de entrenamiento competitivo se asociaron positivamente con el espesor del tendón y negativamente con la velocidad de onda de corte.

A partir de todos los datos obtenidos, los investigadores concluyen que el entrenamiento competitivo de natación se asocia con los años a un declive de las características del músculo supraespinoso y el tendón. “Aunque todavía no se entienden los mecanismos específicos de lesión, los hallazgos aportan una visión adicional sobre el desarrollo de la patología del manguito rotador en nadadores”, finalizan.