Según recoge la agencia EFE, el centro murciano está equipado con 2 aceleradores lineales RapidArc®, que permiten suministrar dosis muy altas de radioterapia a pacientes con cáncer, pero de manera muy concentrada en un punto, de manera que se pueden tratar tumores de menos de 5 centímetros o en estadios iniciales sin dañar otros tejidos.

Estos equipos han permitido prestar en 2016 unas 20.000 sesiones de radioterapia, además de convertir al hospital en un centro de referencia a nivel nacional en ese tipo de tecnologías, de acuerdo con el especialista. Por otro lado, el hospital cuenta con un sistema PET-TAC, del que solo existen 2 en la región. Con él, se llevaron a cabo unas 2.000 pruebas diagnósticas que evitaron otros tantos desplazamientos por parte de los pacientes.

Por último, el equipo de arco vascular Art Zigo del servicio de Radiodiagnóstico por la Imagen permitió llevar a cabo unos 4.000 procedimientos intervencionistas radiológicos, que reemplazan las intervenciones de cirugía abierta en diversas patologías. Se trata del angiógrafo más avanzado que existe en la actualidad; permite ver los recorridos de los vasos sanguíneos del cuerpo mediante contrastes y rayos X.

Todos estos sistemas, dijo Serna, han permitido al hospital planificar tratamientos de manera individualizada para los pacientes, detectar enfermedades en estadios poco avanzados, mejorar la eficiencia y precisión en los tratamientos y reducir los tiempos de espera y los desplazamientos.