Según informaron en una nota, las innovaciones tecnológicas en diagnóstico por imagen aplicado a la Dermatología centraron uno de los bloques temáticos del evento, organizado por la academia y patrocinado por Novartis. En ese contexto, Romero explicó que la imagen siempre ha sido clave en esta especialidad, pero “en la era digital se está haciendo aún más imprescindible”.

Para el especialista del Hospital General Universitario de Ciudad Real, la historia clínica electrónica, las aplicaciones y las nuevas técnicas de imagen (incluyendo la TD, la ecografía o la dermatoscopia) han irrumpido con fuerza y son clave para el desarrollo de una Dermatología de vanguardia en el siglo XXI.

“España es uno de los países a la vanguardia de la TD en Europa”, afirmó el dermatólogo, que recordó que ya ofrecen este servicio más de 70 centros en el país.

De acuerdo con la doctora Susana Puig, la dermatoscopia es una técnica “ampliamente utilizada” por los dermatólogos españoles que mejora “no solo” el diagnóstico, sino también “el abordaje terapéutico de los pacientes con cáncer cutáneo”. En este sentido, existe un consenso internacional de los térmicos y criterios dermatoscópicos, así como de sus definiciones, que demuestran la utilidad de los distintos algoritmos diagnósticos, dijo.

Además, explicó que recientemente se han creado nuevos algoritmos para identificar distintos subtipos de carcinoma basocelular o mejorar la precisión diagnóstica del melanoma acral. También se han identificado algunas variantes genéticas asociadas al riesgo de melanomas de rápido crecimiento, por lo que la identificación de estos pacientes debería permitir un diagnóstico precoz del subtipo de melanoma más agresivo.

Así, el seguimiento con imagen digital, con mapas corporales totales y dermatoscopia digital, es útil en el diagnóstico precoz del melanoma y tiene un coste eficiente; además, se puede cumplimentar con la microscopía confocal en vivo, que aumenta la precisión diagnóstica en las lesiones melanocíticas dudosas. Esta última técnica, explicó, está extendiendo su uso y está demostrando ser útil también en la subclasificación de los melanomas y en el estudio de lesiones pigmentadas difíciles, como las lesiones mucosas.