Según ha informado el centro, mediante esta técnica los profesionales examinan así las vías biliares a través de un endoscopio, por lo que se utiliza para tratar cálculos, tumores o áreas estrechas de las vías biliares. En concreto, realizan unos 500 procedimientos de este tipo cada año.

La jornada estaba dirigida a profesionales que se están iniciando en esta técnica, ya sean residentes de cuarto año o especialistas que han terminado la formación en los últimos 2 años. Han participado un total de 20 médicos procedentes de centros de varias comunidades autónomas.

Por un lado, el curso contaba con una parte teórica, en la que se abordaron los aspectos básicos de la técnica, indicaciones, contraindicaciones, complicaciones, y consejos para que se practique con éxito y seguridad. Se dedicó especial atención a su uso en niños, personas de avanzada edad y mujeres embarazadas.

Posteriormente, los participantes se distribuyeron en 4 grupos, que fueron rotando por diferentes talleres, en los que pudieron comprobar las características del material fungible utilizado en la técnica y estudiar casos prácticos con vídeos propios de la unidad sobre problemas cotidianos.

Además, se organizaron prácticas con 2 modelos: uno antropomórfico con papilas artificiales que permitió la canulación de la misma y la manipulación del material fungible habitual y otro porcino, que también permitió usar el material en condiciones más similares a la habitual.

El curso, avalado por la Sociedad Española de Endoscopia Digestiva (SEED) y la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD), ha sido dirigido por el doctor Juan Manuel Bozada junto a los coordinadores Francisco José García-Fernández, Teófilo López, Carmen Martínez, Salvador Sobrino y Rafael León, todos ellos, profesionales de la Unidad de Aparato Digestivo del Hospital Universitario Virgen del Rocío.