La elefantiasis filarensis, cuya obstrucción se produce por la transmisión del parásito Wuchereria bancrofti a través de mosquitos o moscas de las zonas tropicales o subtropicales, es una de las más habituales. Según señalan los expertos, aproximadamente, 120 millones de personas padecen elefantiasis en todo el mundo. En la actualidad, los profesionales sanitarios evalúan la gravedad de la enfermedad mediante una cinta métrica que determina las dimensiones de la extremidad.

Puesto que las zonas de engrosamiento de las extremidades pueden ser desiguales, las técnicas actuales más eficaces implican que el paciente sumerja las piernas en agua y, en función del volumen de agua que desplazan, calculan el volumen total de las mismas. Sin embargo, este enfoque no es práctico puesto que los pacientes que viven en lugares remotos y con pocos recursos no suelen poder acudir a un centro sanitario.

“El escáner produjo resultados muy precisos en mucho menos tiempo del que se tarda en realizar otras pruebas", dijo Philip Budge, profesor de enfermedades infecciosas en la Universidad de Washington. El dispositivo se probó en 52 pacientes con distintos grados de linfedema en una clínica de Sri Lanka y después se comparó con los resultados de cinta métrica y desplazamiento de agua.

“Muchos pacientes con extremidades hinchadas tienen grandes dificultades para viajar desde sus hogares a la clínica y poder medírsela. Además, algunos pacientes tienen linfedemas tan graves que tienen dificultades para introducir las piernas en el agua, quedarse quietos tanto tiempo o tienen heridas abiertas que complican el proceso. El escáner permite realizar dichas mediciones en las casas o aldeas de los pacientes de manera precisa y sin equipos engorrosos que molesten a los pacientes”, concluye Budge.