Según recoge el artículo, para llevar a cabo el trabajo se revisaron más de un centenar de casos sospechosos de SS, correspondientes a 94 mujeres de entre 14 y 82 años. Se adquirieron estudios dinámicos de 30 min en proyección anterior tras inyección de 99mTc-pertecnetato, con estímulo secretor a los 15 minutos.

Tras dibujar áreas de interés en glándulas parótidas, submandibulares y fondo, se determinaron la fracción de eyección, la tasa de captación a los 15 minutos y el porcentaje de captación (PC). Basándose en el diagnóstico definitivo, los pacientes se clasificaron en 3 grupos: enfermos con SS, con síndrome seco y sujetos sanos.

Tras analizar los datos, se encontraron diferencias significativas entre el grupo con SS y los sujetos sanos al comparar los 3 parámetros cuantitativos para las 4 glándulas. Solo se apreciaron diferencias significativas entre el grupo con síndrome seco y sujetos sanos en el PC. La valoración de las curvas ROC evidenció que el mejor parámetro de diferenciación entre los 3 grupos fue el PC, tanto en parótidas como en submandibulares.

Con estos resultados, los investigadores concluyen que la gammagrafía salival es un método útil y de fácil aplicación en la práctica diaria para diferenciar a pacientes con SS de sujetos sanos, siendo el PC el parámetro más exacto tanto en glándulas parótidas como en submandibulares para realizar el diagnóstico de este síndrome.