En concreto, en estos meses se han derivado 185 pruebas, frente a las más de 1.150 derivadas en el mismo periodo del año anterior. Esto ha supuesto un ahorro económico y una disminución progresiva de las listas de espera, ha informado el Gobierno de Castilla-La Mancha en una nota.

En septiembre de 2015, el número de pacientes en lista de espera de este tipo de prueba estaba en torno a los 400, con una espera media superior a los 44 días. En abril de este año, había 35 pacientes en lista de espera.

La nueva resonancia magnética mejora la calidad de la imagen y reduce el tiempo de obtención de la misma. Ha permitido incorporar nuevas pruebas, como resonancias de mama y resonancias multiparamétricas de próstata, y recuperar otras, como la resonancia de hombro.

Instalada en el marco del Plan de Renovación de Alta Tecnología Sanitaria de Castilla-La Mancha, esta nueva resonancia magnética supuso una inversión de cerca de 400.000 euros.