En el estudio realizaron un tratamiento de, al menos, 7,5 Gy en 5 sesiones diarias administradas en acelerador lineal mediante electrones de diferentes energías en función de la profundidad de la lesión. De los 13 individuos estudiados, 11 presentaban fístulas linfocutáneas y 2 linfoceles, cuya etiología predominante desencadenante fue una cirugía vascular (8 pacientes).

Un total de 11 pacientes recibieron 7,5 Gy, uno de ellos 9 Gy, y otro 12 Gy cuando se aumentó el tiempo total de tratamiento por comorbilidad pero con la misma dosis biológica equivalente. Entre todos los tratamientos, 7 se realizaron con electrones de 12 MeV, 5 con electrones de 9MeV, y uno con electrones de 6 MeV.

Al finalizar el tratamiento de radioterapia, 11 pacientes mostraron una mejoría notable de su sintomatología; 9 de ellos con resolución completa al cabo de un mes. En ninguno de los casos se observó toxicidad rádica aguda, lo que sugiere que este tratamiento puede resultar eficaz, seguro y rápido en esta enfermedad.