La ureteroscopia puede eliminar el 75% de los tumores de uréter, según afirma la clínica MD Anderson en una nota de prensa. Cerca del 10% de los pacientes con cáncer de vejiga acaban desarrollando con el tiempo un cáncer de uréter y pelvis renal, señala el centro. De todos los tumores de riñón, el 7% se producen en la pelvis renal y uréter.

La ureteroscopia consiste en introducir un tubo muy fino por la uretra (el pene en los hombres y el meato urinario en las mujeres) hasta llegar a la vejiga y, posteriormente, al uréter y la pelvis renal a través de la desembocadura del uréter, explica MD Anderson. Este procedimiento puede ser una alternativa a la nefroureteroctomía, la técnica quirúrgica habitual.

La ureteroscopia es una técnica conservadora que tiene importantes beneficios para los pacientes con tumores de uréter no infiltrantes o de bajo grado, es decir, aquellos con tumores más superficiales que no afecten a la pared del uréter o de la pelvis renal, explica la nota de prensa.

La fotovaporización fulmina el tejido tumoral

Tal y como ha destacado Carlos Núñez, jefe del Servicio de Urología de MD Anderson Cancer Center Madrid, “la ureteroscopia es una técnica endourológica en la que utilizamos el conducto normal para ascender y tratar el tumor que se expande en el interior”. Una vez localizado el tumor, se utiliza el láser de Holmio para proceder a la fotovaporización, que “vaporiza el tejido, lo fulmina, convirtiéndolo en vapor y lo hace desaparecer”.

La fotovaporización láser es eficaz en el 75% de los casos, es decir, es posible eliminar mediante abordaje endourológico el 75% de estos tumores de tracto urinario superior, alguno de ellos de gran tamaño, explica el doctor Núñez. En el 25% restante, se recurre a una segunda ureteroscopia o, en algunos casos, a cirugía laparoscópica.

El tiempo es una de las ventajas principales de la ureteroscopia. Mientras que un paciente sometido a una extirpación del riñón se somete a una intervención que puede durar unas 2 horas y que requiere una hospitalización posterior de varios días, un paciente al que se le realiza una ureteroscopia tarda entre 30 minutos y una hora en ser diagnosticado y tratado y puede irse a casa en las siguientes 24 horas.