Así lo recoge la revista Menopause en una investigación después de analizar a 100 mujeres de entre 50 y 70 años, según apunta la agencia EFE. El objetivo del trabajo era concretar el riesgo de malignidad en este grupo de pacientes diagnosticadas de lesión ovárica sólida por ecografía transvaginal, a las que se evaluó cada 6 meses.

Una vez realizado el diagnóstico, a un 60% no hubo necesidad de extirparle la lesión con cirugía, pero un 40%, aproximadamente, sí fue intervenido. Las que no tuvieron necesidad de pasar por el quirófano, fueron seguidas en consulta durante 36 meses y ninguna lesión tuvo cambios ni síntomas de ningún tipo.

 "Si consideramos la muestra total de 99 pacientes, el riesgo de malignidad observado se sitúa en un 2 %", declaró Alcázar.

Los resultados apuntaron que el riesgo de malignidad de las masas axiales sólidas benignas en mujeres que ya han pasado la menopausia y están asintomáticas es bajo. Esta razón lleva a pensar en el tratamiento conservador y el seguimiento ecográfico sin necesidad de recurrir a la exéresis quirúrgica.