El consejero de Castilla y León insiste en la importancia de la prevención como una de las medidas más importantes para abordar el cáncer de mama. Esta detección temprana, unida a los avances tecnológicos y en genómica, pueden hacer que el 90% de estos cánceres puedan curarse.

Con el objetivo de avanzar en la prevención y diagnóstico precoz, se ha reeditado un convenio para que las mujeres que viven en el campo y tengan entre 45 y 69 años formen parte del cribado de cáncer de mama. Este convenio se ha realizado entre Antonio Sáez, el presidente de la Junta Provincial de la AECC en Valladolid, Javier Arroyo y el presidente de la Diputación de Valladolid, Jesús Julio Carnero.

Atención a zonas rurales

El cáncer de mama es el más frecuente entre las mujeres, y cada año se registran 25.000 casos en España. Según Arroyo, de este total, 1.500 se dan en Castilla y León, y Valladolid, en concreto, registra 300 casos al año. Por esa razón, este convenio permitió que el pasado año participaran en el programa de prevención más de 1.000 mujeres de zona rural vallisoletana. En lo que va de 2017, ya han sido 677 mujeres las beneficiadas por el programa.

El convenio es un sistema muy cómodo para fomentar el cribado, ya que las mujeres son recogidas en su pueblo, trasladadas al hospital para hacerse la mamografía y llevadas de vuelta a su domicilio una vez hecha la prueba. Según recordó el consejero a la agencia EFE, esto permite llegar cada año a 1.200 personas en las que se previene el cáncer de mama.

Sáez agradeció a la AECC todo el empeño puesto en su investigación contra el cáncer. También mencionó a la Fundación Amancio Ortega por la donación económica con la que se compraron 21 mamógrafos de última generación, algunos ya en funcionamiento y otros a la espera de instalación.