Las lesiones agudas de los isquiotibiales son las más frecuentes entre los futbolistas profesionales, tal y como recuerda un estudio de los Servicios Médicos del Fútbol Club Barcelona y el Departamento de Radiología del Hospital de Barcelona-SCIAS. El trabajo, publicado en la revista Apunts. Medicina de L’Esport, incluye 2 casos clínicos.

Tal y como explican los autores, las lesiones agudas de los isquiotibiales constituyen en torno al 12% de las lesiones entre los futbolistas profesionales, en los que la porción larga del bíceps femoral suele ser el músculo afectado. El artículo recoge 2 casos clínicos de lesiones proximales de dicho músculo, una típica y otra menos frecuente.

Por un lado, se presenta el caso de un futbolista de 19 años que no pudo jugar como consecuencia de un dolor repentino en la región posterior superior del muslo al esprintar. La exploración mostró palpación dolorosa de los isquiotibiales, fuerza disminuida, rango de movimiento limitado, dolor en el estiramiento y dificultad para caminar.

La resonancia magnética mostró rotura parcial de fibras en la unión miotendinosa proximal de la porción larga del bíceps femoral y de algunas fibras del semitendinoso, así como un edema muscular de patrón en pluma de ave. Se diagnosticó una lesión proximal en la unión miotendinosa de la porción larga del bíceps femoral. Se calculó una baja de entre 7 y 8 semanas y se fijó un tratamiento de recuperación en 3 fases:

  1. Fisioterapia.
  2. Entrenamiento de fuerza y neuromuscular en gimnasio.
  3. Entrenamiento individual específico en campo.

Por otro lado, se presenta el caso de un futbolista con 18 años con dolor y signos clínicos similares al anterior. La resonancia magnética, sin embargo, mostró una localización diferente de la lesión, que en este caso estaba ubicada en el tendón libre del bíceps femoral, a 6,5 cm de la tuberosidad isquiática. En esta ocasión, se optó por el tratamiento quirúrgico por el largo periodo de recuperación y el riesgo de que se remitiera la lesión.

Según los investigadores, requieren cirugía las lesiones isquiotibiales que afectan al tendón libre o a la mayoría de las uniones miotendinosas, sobre todo las del tendón libre largo; en el caso de las lesiones isquiotibiales que afectan a la unión miotendinosa alejadas del tendón y en las que haya implicación de una pequeña parte del tejido conectivo, se recomienda el tratamiento conservador.