Los claustrofóbicos se ven limitados al someterse a pruebas en las que es necesario estar en un espacio muy reducido. Para evitar la sensación de agobio de estos pacientes, un grupo de científicos de la Universidad de California (UCLA) ha variado el tiempo empleado en la angiografía por resonancia magnética para observar enfermedades vinculadas a los vasos sanguíneos, como los aneurismas. La European Society of Cardiology ha hecho referencia a esta alternativa.

“Las pruebas prolongadas supondrían un problema para los pacientes claustrofóbicos, pues rechazarían la prueba o pedirían que se suspendiera. Además, el número de pacientes que son escaneados cada día es limitado y los agentes de contraste habituales, basados en gadolinio, supondrían un problema para los sujetos que tienen problemas renales”, ha afirmado Puja Shahrouki, autor del estudio e investigador en la Facultad de Medicina de la UCLA.

Menos tiempo en el escáner

El objetivo del estudio fue reducir el tiempo de la prueba sin reducir las imágenes de alta calidad. Para ello, los investigadores utilizaron ferumoxitol, pues este agente de contraste permanece dentro del sistema vascular mucho más tiempo que los colorantes a base de gadolinio. Con estos últimos agentes de contraste, los pacientes deben permanecer más tiempo en el escáner para que los médicos observen cómo se mueve el colorante por el cuerpo y capturar las imágenes.

“A pesar de que los pacientes fueran claustrofóbicos, todos completaron la prueba y las imágenes servían para diagnosticar todo el sistema vascular. Algunas exploraciones se realizaron en menos de 5 minutos, por lo que resulta mucho más corto que las pruebas que se utilizan, actualmente, en la práctica clínica”, ha explicado Shahrouki.

Los autores seleccionaron a 7 pacientes (4 hombres y 3 mujeres) claustrofóbicos de entre 11 y 63 años que tenían insuficiencia renal. Todos ellos eran reacios a someterse a una prueba de IMR, si bien aceptaron someterse a una prueba de 10 minutos en el escáner. La prueba se realizó con ferumoxitol con una media de 6,27 minutos en un rango de 4 a 10 minutos. Las imágenes que se obtuvieron fueron de alta calidad y permitieron ver con claridad la anatomía arterial y venosa desde el cuello hasta los músculos.

Podría ser útil con precaución

La prueba se usaría para diagnosticar enfermedades venosas y arteriales, como la oclusión venosa central o los aneurismas, así como para ayudar en la planificación previa al procedimiento, como por ejemplo, en el reemplazo valvular aórtico transcatéter. A través de este sistema, sería posible escanear a varios pacientes por hora en lugar de solo a 1 o 2, lo que aumentaría el flujo de trabajo y la eficiencia, sugieren los autores del estudio.

Actualmente, ferumoxitol se utiliza cada vez más en pacientes con insuficiencia renal, si bien no se comercializa fuera de los Estados Unidos. La FDA lo ha aprobado para el tratamiento de la anemia por deficiencia de hierro en adultos con enfermedad renal crónica. Algunos casos han mostrado reacciones de hipersensibilidad a dosis altas motivo por el que es importante monitorizar los signos vitales fuera de la máquina antes de realizar la prueba, según sugiere la FDA.