A día de hoy, la mamografía es una de las técnicas más utilizadas para diagnosticar el cáncer de mama debido a su bajo riesgo y elevada seguridad. En Science Daily, dan un paso más y señalan que los radiólogos pueden percibir si el cáncer está presente o no. La investigación se centró en que estos especialistas se dan cuenta de la presencia del cáncer sin que haya marcadores visuales.

El estudio ha sido realizado por investigadores del Brigham and Women's Hospital junto a la Universidad de York y Leeds en Reino Unido, y la MD Andersen Cancer Center en Texas. En una noticia publicada el 29 de agosto en Proceedings of the National Academy of Sciences, se detallaba que se había demostrado, a través de un experimento, que los radiólogos detectaban anomalías útiles para la detección temprana.

Según Jeremy Wolfe, autor principal del estudio, los radiólogos pueden tener una especie de “corazonada” mientras observan una mamografía; algo como una intuición que va más allá de la observación de las imágenes. Para él, resulta sorprendente que este especialista sepa, en un abrir y cerrar de ojos, si existe o no una anormalidad en la prueba.

En la práctica diaria, un radiólogo evalúa al detalle las mamografías y usa sistemas informáticos automatizados como ayuda. Su capacidad para averiguar de un vistazo si existe un signo de alarma que indique cáncer es, según Wolfe, incuestionable. Los científicos probaron si la simetría del tejido mamario, el tamaño de la imagen o la resolución eran factores indicadores de éxito, y se dieron cuenta de que no dependían de la simetría o densidad de la mama.

El equipo de investigación concluyó que los radiólogos pueden detectar el cáncer de mama de manera precoz, algo impensable hasta este momento. Esto podría ayudar a perfeccionar los sistemas de detección asistida por ordenador para facilitar las inspecciones médicas. También se está estudiando si expertos en diagnóstico por imagen de otras especialidades podrían hacer lo mismo.