La mamografía se lleva a cabo cada vez más entre mujeres inglesas mayores de 70 años. Esto revela una investigación que señala al Programa National breast Screening del Sistema Nacional de Salud como el precursor de que las mujeres más mayores estén cada vez más concienciadas con el cáncer de mama, “lo que les hace actuar de una manera preventiva”, indican los expertos.

Los centros médicos Blossom Lake, MMedSci de Shrewsbury y Telford Hospital NHS Trust recopilaron datos demográficos de las pacientes y descubrieron que 23.000 mujeres mayores más se habían sometido a una mamografía de manera preventiva en comparación con años anteriores. Los expertos concluyeron que, entre 2014 y 2015, se examinaron a 25.117 pacientes. De esas pacientes, 552 (2,2%) pertenecían al grupo de mayor de edad, donde se comprendía edades entre los 60, 70 o más.

Entre 2015 y 2016 se realizaron mamografías a 22.707 mujeres, de las cuales 1.291 (5.7%) se encontraban en el grupo de mayor edad. La extensión de detección de mama en Inglaterra ha aumentado en 2,5 veces el número de mujeres de 70 a 74 años.

Desde un punto de vista técnico, los datos obtenidos mostraron que el 29% de los pacientes mayores de 70 necesitaron más tiempo para el posicionamiento, el 22% tuvieron dificultad para obtener un posicionamiento adecuado y el 15% necesitaron a un pariente para ayudarlas. De esta forma, los expertos indican que las mujeres más mayores cuentan con unas condiciones físicas que dificultan la efectividad técnica de la mamografía.

Los investigadores notaron que se han desarrollado diferentes adaptaciones técnicas, la mayoría menores, y que son clave para garantizar imágenes adecuadas. Los desafíos, incluidos los exámenes de sentado para pacientes con equilibrio pobre, enfermedad de Parkinson y marcapasos, deben considerarse porque pueden afectar la calidad de la imagen. Los especialistas en imágenes deben garantizar que tengan el equipo y el tiempo adecuados si se requiere adaptación.

Los médicos indican que en el Reino Unido hay una población cada vez más vieja y, esto, combinado con un aumento en la edad de detección mamaria, puede hacer que la mamografía sea un desafío. "El proceso de envejecimiento se asocia con la disminución de la movilidad y el aumento de los problemas de salud y, por lo tanto, un mayor requerimiento para adaptar las técnicas estándar", subrayan.