El nuevo receptor digital de fotones es capaz de traducir la señal que proviene del cuerpo del paciente, directamente en impulsos eléctricos susceptibles de ser interpretados en un ordenador. La innovación calve en este sentido es el detector digital de teluro de cadmio y zinc.

Un cristal especial recoge la señal y el tubo fotomultiplicador la traduce. Mientras, al producirse una conversión tradicional, con un paso intermedio más, el número de rayos gamma que escapan del cuerpo antes de llegar al momento de procesamiento de la imagen se reduce drásticamente.

El aparato ofrece un contraste mejorado, gracias al cual los médicos pueden trabajar más rápido. Lo mismo sucede con las cantidades de radiosondas que deben ser inyectadas, en este caso mucho menores.

El primer centro que ha instalado este sistema de imagen híbrida que combina la imagen nuclear con la serie 600 Discovery de máquinas de tomografía computarizada, ha sido el Barnes-Jewish Hospital del Centro Médico de la Universidad de Washington.

El escáner permitirá, en definitiva, “allanar el camino hacia la medicina personalizada, ejecutar diferentes pruebas a la vez y hacer una planificación más detallada del tratamiento y el seguimiento”, según ha asegurado Nathan Hermony, gerente general de la medicina nuclear en GE Healthcare, a la empresa sociosanitaria Cluster.