Según informa la Society of Nuclear Medicine and Molecular Imagine, el trazador se une al receptor CXCR4 en las células inflamatorias presentes en las placas ateroscleróticas, lo cual hace posible encontrar y tratar de manera temprana la aterosclerosis, que representa la principal causa de ataque cardiaco y accidente cardiovascular.

La aterosclerosis se desarrolla durante décadas por la acumulación progresiva de lípicos, células inflamatorias y tejido conectivo dentro de la capa interna de las paredes arteriales, que conduce a un engrosamiento local de la pared vascular llamada placa aterosclerótica.

Estas placas pueden no dar síntomas durante años, pero una reacción inflamatoria puede provocar la ruptura de las placas y estimular la formación de coágulos, que a su vez pueden bloquear las arterias. El reto es identificar esas placas peligrosas antes de que se produzca un infarto o un ictus. En la actualidad, no existe una técnica de imagen no invasiva para detectar esa inflamación.

De acuerdo con la sociedad, ahora mismo se está utilizando FDG-PET, pero tiene limitaciones, ya que es absorbido por muchas células distintas a las inflamatorias, incluyendo células cardiacas y cerebrales. Además, los pacientes tienen que ayunar al menos 6 horas antes de la inyección de FDG para evitar interferencias con el azúcar en sangre. El nuevo radiotrazador PET no tiene estas limitaciones.

El estudio validó la unión específica de Ga-68-pentixafor a las células inflamatorias localizadas en placas ateroscleróticas primero en un modelo animal (conejos); después, los investigadores confirmaron la eficacia del nuevo radiotrazador PET en un pequeño grupo de pacientes humanos.