Según ha informado la compañía, se trata de una tecnología “única en el mundo” que permite obtener una información más completa sin alterar los protocolos de trabajo, de forma que no habrá repercusiones ni para el profesional ni para el paciente. Será el radiólogo quien determinará si es necesario realizar o no el análisis espectral, posible ahora gracias a IQon.

Este nuevo equipo, por ejemplo, minimiza el impacto del TAC en pacientes con problemas renales en los que la utilización de contraste está restringida, ya que mejora el contraste de la imagen y, por tanto, hace necesario inyectar una dosis menor. Asimismo, desde Philips aseguran que esta tecnología permite mejorar la imagen en pacientes con prótesis metálicas, en los que habitualmente hay interferencias. También reduce el efecto de centelleo del calcio en las arterias coronarias al eliminar el artefacto; además, se puede saber con certeza cuánto ocupa el calcio, qué parte es placa con componentes de calcio o placa no calcificada y qué caudal tiene el vaso.

En 2014, un estudio evaluó el beneficio y la relevancia clínica de la utilización de datos de reconstrucción espectral con la tecnología TAC de detector espectral. Para ello, se analizaron las adquisiciones en el primer y único TAC con detector espectral de 78 pacientes retrospectivamente, de los que solo 15 habían sido citados para un análisis espectral por su patología. No obstante, tras estudiar los casos, los radiólogos encontraron útil el análisis espectral en un 76% de los mismos (60 pacientes) para reducir los artefactos, potenciar del contraste en la imagen y tomar imágenes virtuales sin contraste que ayudasen en el diagnóstico del paciente.

En el marco del citado Congreso, Philips va a mostrar también otras soluciones que propone a los radiólogos, como Patient In Bore Experience, un equipo diseñado para reducir la ansiedad del paciente y su movimiento durante los estudios de resonancia magnética a través de la integración de iluminación dinámica, proyección, sonido y diseño espacial.