“La experiencia en la interpretación de estudios radiológicos es una competencia importante para todos los residentes que se gradúan de programas de Otorrinolaringología ya que, durante su práctica clínica, dependen continuamente de diversas modalidades de imágen de cabeza y cuello”, justifican los autores Kirkland N. Lozada y Joseph M. Bernstein. Sin embargo, el Accreditation Council for Graduate Medical Education (ACGME) carece de requisitos estandarizados al respecto.

El 71% de los encuestados aseguró que el plan de estudios de los otorrinolaringólogos a su cargo incluía formación en Radiologia. De todos ellos, el 64% confirmó que dichas sesiones de formación se realizaban de forma mensual, el 29% aseguró que se llevaban a cabo cada trimestre y, el 7%,de forma semanal. Así mismo, el 74% de los programas se impartía en formato de conferencias y revisiones de imágenes de caso; el 19% únicamente contemplaba casos y el 7% solo la asistencia a conferencias.

Según informan los autores, el 46% de estos programas de formación radiológica fueron impartidos por radiólogos, el 14% por otorrinolaringólogos y el 39% por ambos tipos de especialistas. El 56% de las residencias incluían rotaciones en los servicios de Radiología, pero no durante el tiempo aconsejado. “Se produce una considerable variación en términos de tiempo, frecuencia y configuración de las sesiones didácticas”, señalan Lozada y Bernstein, quienes consideran los programas estandarizados una mejor opción.