Los participantes en el encuentro, dirigido por la doctora Ángeles Franco, han recalcado en una nota de prensa que “los avances tecnológicos en el campo de la radiología son una herramienta diagnóstica imprescindible, pero no se debe olvidar el relevante papel de la radiografía simple”. Esta debería ser, según los asistentes, “el primer paso en el estudio de la patología osteoarticular”.

Otros métodos “más complejos” como la ecografía, la resonancia magnética, la tomografía computarizada o la medicina nuclear son, simplemente, “un valioso complemento”; especialmente si se tiene en cuenta que “la radiología simple representa entre el 60 y el 70% de las exploraciones en un Servicio de Radiología”, justifica la gerente del Departamento de Salud del centro, Isabel González.

“Es esencial que los futuros especialistas no solo se formen en los últimos avances tecnológicos, sino que también profundicen en la radiología simple”, reitera la experta. “Los traumatólogos, rehabilitadores y otros muchos especialistas se enfrentan a diario con estas técnicas complejas de interpretar”, corrobora la radióloga Concha Crespo, quien propone “repasar y actualizar, entre todos, los conocimientos que van a redundar en una mejor atención al paciente”.