Según recoge el artículo publicado en la Revista Española de Medicina Nuclear e Imagen Molecular, en el estudio prospectivo participaron 7 pacientes con cáncer de páncreas estadio cT2N0M0. El día previo a la cirugía se les realizó una ecoendoscopia con inyección intratumoral de un nanocoloide marcado con Tc99m y 2 horas más tarde se obtuvieron imágenes planares y de SPECT-TC. Además, se realizó un rastreo intraoperatorio con sonda gamma para detectar el ganglio.

La linfogammagrafía detectó ganglios interaortocavos en 2 pacientes, ganglios en el ligamento hepatoduodenal en 1 paciente, inyección intravascular en 3 pacientes y tránsito intestinal en 5 pacientes; asimismo, permitió visualizar el conducto pancreático principal en 1 paciente. Debido a la progresión local, la resección quirúrgica pudo ser completada únicamente en 4 pacientes.

La detección intraoperatoria del GC se completó en 2 pacientes, ambos con resultado negativo. Solo en uno de estos pacientes el resultado pudo confirmarse con el estudio anatomopatológico definitivo. De acuerdo con los autores, estos resultados no permiten validar clínicamente la técnica, que es “viable pero compleja”.