Según informa Anesthesiology News, la idea de crear este bloque guiado por ultrasonidos surgió al observar que los pacientes sometidos a este tipo de intervención tenían más riesgo de sufrir gota en el pie después de realizarles el bloqueo del nervio ciático en el hueco poplíteo. La mayor parte de los pacientes intervenidos en este centro se someten a cirugías en las que se bloquea dicho nervio, asegura Sam Van Boxstael, especialista de Anestesiología.

“La gota puede suponer un perjuicio importante para estos pacientes puesto que les impide apoyar la extremidad operada”, añade.

Por este motivo, el equipo liderado por Sam Van Boxstael decidió desarrollar una nueva técnica para bloquear el nervio periférico con el objetivo de que los pacientes lograran una anestesia y una analgesia postoperatoria más adecuada.

El funcionamiento del nuevo bloque guiado por ultrasonidos es similar al empleado habitualmente para el tobillo. Bloquea cuatro ramas terminales del nervio ciático y una rama cutánea del nervio femoral.  El paciente es sedado primero con una infusión controlada de 0,5 a 1,0 mcg/ml de propofol y 10 mg de ketamina. Tras desinfectar el pie del paciente, los médicos colocan una sonda de ultrasonido en el lado posterior del maléolo medial.

Después de haber colocado la sonda, suministran entre 3 y 4 ml de bupivacaina al 0,5% en el nervio tibial y colocan una sonda de ultrasonido entre los 2 maléolos. Posteriormente, se administra 3 o 4 cc de bupivacaina al 0,5% en el nervio peroneo.

Los investigadores estudiaron la viabilidad del bloque guiado por ultrasonidos con 19 pacientes. Se realizaron 40 bloques guiados por ultrasonido en los pacientes, que recibieron un anestésico local de ropivacaína 0,5%, ropivacaína 1,0% o una combinación de los 2. El éxito del bloque se midió en función de si los pacientes requerían opioides suplementarios o anestesia general.

Los resultados no registraron eventos adversos, y todos los pacientes reportaron resultados positivos. El tiempo promedio para la primera dosis de opioides fue de 15 horas después del bloqueo. “No hubo conversiones a la anestesia general, ni pacientes que requeríeran opioides suplementarios, y todos ellos tenían un excelente alivio del dolor hasta 24 horas”, concluye el investigador.