Ahora, los investigadores de esta universidad en colaboración con la Universidad de Michigan, ha demostrado la eficacia que tiene el dispositivo en la obtención de imágenes de aterosclerosis en el interior de los vasos. El endoscopio proporciona un análisis estructural de las lesiones que pueden provocar accidentes cardiacos, cerebrovasculares y evaluar la necesidad de colocación de estents.

Además, los científicos consideran que el aparato se puede utilizar para guiar la administración de fármacos dirigida y ayudar los médicos en las cirugías y procedimientos vasculares. El sistema visual integrado puede obtener una alta resolución de imágenes 3D en tiempo real, a 30 Hz, sin la necesidad de depender de agentes de contraste u otros productos bioquímicos.

“La capacidad para identificar y monitorizar los marcadores biológicos que provocan que una placa sea inestable y tenga riesgo de sufrir una ruptura permitiría identificar a individuos incluidos en poblaciones de alto riesgo, que son los más propensos a sufrir episodios cardiovasculares y que, por tanto, son los que más pueden beneficiarse del tratamiento preventivo durante la etapa asintomática”, explica Gregory B. Thompson, autor principal del estudio.

Además, Thompson, también reconocido profesor de neurocirugía de la Universidad de Michigan, añade que estos datos específicos de la placa podrían ayudar a que los médicos modulen la intensidad del tratamiento de la aterosclerosis y la aparición de eventos cardiovasculares como apoplejía o infarto de miocardio. El estudio se publica en la revista Nature.