Redes sociales. Uso profesional de Twitter ha sido el nombre de una mesa redonda que ha acogido el 38.º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), celebrado en Madrid del 22 al 24 de noviembre. Durante la misma, Marian García, farmacéutica, Julio Mayol, director médico del Hospital Clínico San Carlos de Madrid y Olga Araújo, responsable de comunicación de la SEMI, han compartido sus experiencias en torno al uso de las redes sociales.

Marian García ha desmentido algunos tópicos como el de “no tengo tiempo para Twitter”. La farmacéutica ha señalado que muchas personas invierten su tiempo en otras actividades que implican el uso de dispositivos electrónicos para realizar actividades lúdicas, como jugar al Candy Crush y que, en realidad se tiene tiempo para aquello para lo que uno se ha organizado; en las redes sociales sucedería lo mismo.

“Las cosas de Twitter no van a ninguna parte” es otro de los tópicos desmentidos por la tuitera. Para demostrar el gran impacto que tienen los mensajes en redes sociales, la farmacéutica recordó el caso de una persona que comentó por redes sociales que las galletas de la marca Dinosaurus® estaban orientadas todas en la misma dirección, de forma en la que los niños no podían jugar con ellas para luchar. El impacto de este mensaje en redes sociales provocó que la propia marca de galletas modificara la orientación de sus galletas con forma de dinosaurios.

Otros tópicos que desmintió la tuitera fueron los siguientes:

  1. Usar hashtags no sirve para nada. El hashtag #stopazúcar que, aparentemente, no parece que sea impactante tuvo una gran difusión.
  2. Las herramientas digitales son solo para profesionales. En este sentido, destacó que la herramienta Metricool es una de las que permite conocer más en profundidad el funcionamiento de Twitter.
  3. Twitter es endogámico. La farmacéutica recalcó que uno no tiene porqué relacionarse siempre con las mismas personas de su entorno profesional y personal. Twitter es mucho más libre que Facebook y permite estar en contacto con personas muy distintas a ti, todo “depende de cómo uses las redes sociales”.
  4. Twitter está lleno de trolls. Como diría Marian García, “desgraciados hay en todas partes” pero todo depende de cómo se les conteste y la buena o mala gestión que se haga con la información que se difunde.

Julio Mayol, por su parte, comienza su intervención en la mesa redonda afirmando que “la curación empieza por la comunicación”. De ahí la importancia de utilizar las redes sociales como un medio más para ampliar aquello sobre lo que se quiere compartir u opinar. Es importante, por ello, ser veraz en lo que se comparte y cuidar a los usuarios, así como tener una amplia red de personas a las que uno sigue para nutrirse de más contenido.

En este aspecto, recalca que no pasa nada por seguir a muchas cuentas. “Salvo que seas Donald Trump”, lo habitual es que una cuenta personal siga a muchos otros contactos. A pesar de que “la comunicación nunca ha sido uno de los fuertes en sanidad y en nuestra profesión” evitar usar las redes sociales para evitar tener crisis no es la solución. Además, las instituciones deberían comunicarse con los ciudadanos a través de Twitter en su opinión.

Una herramienta de investigación 

Sobre los resultados al introducir un nombre en Google, el director médico señala que no es posible tener un control directo sobre la reputación de uno mismo pero el hecho de que no aparezca nada sobre una persona en Google ya es indicativo: “¿qué tendrá que ocultar para que no aparezca en Google?” En el lado opuesto se encuentran aquellos que utilizan las redes sociales para lucirse. “Twitter es una herramienta del narcisismo puro y duro”.

Utilizar Twitter en los casos en los que se ofrece una ponencia y el público puede ver sus tuits en la propia pantalla podría ser interesante. Además, “es una herramienta potente para decirle a la gente que lo que se dice se ve”, si bien no hay que abusar y utilizarlo en casos concretos ya que puede producir una “adicción” parecida a la que sucede cuando uno se ve en televisión, de manera en la que uno está más pendiente de aparecer que de lo que se está diciendo en la propia ponencia o programa.

Twitter ha demostrado servir también para monitorizar la gripe, por ejemplo, y ofrecer resultados mucho antes que los análisis epidemiológicos ofrecidos por la Comunidad de Madrid o, incluso, para detectar y anticiparse a los casos de suicidio, según informó Mayol. Dicha red social “permite hacer un análisis profundo, pero necesitas realizar bases de datos y gente que sepa relacionarlos”. Twitter es, en sí misma, “una propia fuente de investigación”.