La reproducción asistida a través de la sanidad pública ya está disponible para las lesbianas y solteras en la mayoría de las comunidades autónomas españolas. Aun así, esta prestación no se incluye en la Cartera de Servicios Básicos como decidió el Gobierno del PP en 2013, según recuerda estos días la agencia EFE.

El pasado 6 de julio, el Ejecutivo de Pedro Sánchez beneficia a aquellas residentes en Asturias y en la Región de Murcia, únicas comunidades que hasta ese día no facilitaban tratamientos de reproducción asistida a lesbianas y solteras. Desde la Consejería de Sanidad aseguran que en Murcia cumplirán si se incorpora la opción a la cartera básica del Servicio Murciano de Salud. El Hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia acaba de iniciar un proyecto para crear su propio laboratorio de fecundación público. Hoy en día, no es capaz de poner en marcha procesos de fecundación porque no dispone de banco de gametos, razón que impide la atención a solteras y lesbianas.

Resumen por comunidades

Mientras que en Melilla y Ceuta no disponen de esta prestación al no tener transferidas las competencias sanitarias, Andalucía fue pionera en poner en marcha la reproducción asistida en 1990. El Hospital Virgen de las Nieves de Granada fue el primer centro sanitario en ofrecerlo, y desde 2006 todos los hospitales públicos disponían del tratamiento pese a la oposición de Ana Mato como ministra de Sanidad durante el mandado de Mariano Rajoy.

En Cataluña, la Comunidad de Madrid, Cantabria, Galicia, Castilla y León, Aragón y La Rioja, se ha garantizado la reproducción asistida independientemente sin discriminar en función de la condición sexual o el estado civil. Navarra la incluyó en el sistema público en el año 2017 mediante una orden foral que aseguraba el acceso de cualquier mujer independientemente de su condición, ya sea sexual, económica o personal.

Canarias nunca dejó de ofrecer la reproducción asistida, según el Servicio Canario de la Salud, y el Gobierno vasco no excluye a las lesbianas ni solteras desde 2013 por razones éticas que aceptan la diversidad familiar por encima de todo, tal y recuerda mencionada agencia de noticias. Castilla-La Mancha también asegura una reproducción asistida gratuita incluida en la sanidad pública sin atender al estado clínico, situación afectiva o condición sexual.

En Extremadura continuaron con la reproducción asistida a partir del año 2013 tras la decisión de José Antonio Monago, por entontes presidente popular de la Junta de Andalucía, quien se desligó de su propio partido y cuya línea ha seguido el socialista Guillermo Vara. En Baleares, el Govern de izquierdas dejó a un lado las restricciones de los tratamientos de la reproducción asistida.

Por último, en la Comunidad Valenciana se devolvió el derecho a las solteras y lesbianas a acceder a este tipo de reproducción gracias a la que en 2015 era consejera de la Comunidad Valenciana, la actual ministra de Sanidad Carmen Montón. El 8 de abril de este año, el gobierno valenciano aceptó el proyecto de ley LGTBI que aseguraba tratamientos de fertilidad a todas las mujeres por igual.