“Siendo sinceros, esto es solo una gota en el océano de problemas que arrastra la ciencia contemporánea. Hoy las debilidades del sistema de publicación científica afectan a la investigación del cáncer, pero si no buscamos una solución pronto las consecuencias pueden ser mucho más graves”, comenta el informe de la plataforma científica.

Según la publicación, basta con mirar diariamente la web Retraction Watch para ver que cada día se retractan numerosos artículos por todo el mundo. “Distinguir entre fraudes, malas prácticas y errores se está convirtiendo en todo un problema”, señalan los expertos, quienes también indican que  “los ánimos están tan caldeados que muchos investigadores llegan a decir abiertamente que tienen miedo de que un error se convierta en su tumba profesional”.

Springer subraya que este caso es llamativo no solo por el número de artículos, sino por la forma en que lo han hecho. Para publicar un artículo científico se tiene que pasar por una revisión de par anónima. Es decir, el texto se envía a otros expertos del área para que vean si está bien hecho, si es interesante y si es novedoso. El problema es que las revisiones de artículos están mal gestionadas.

“El sistema se basa en tener a expertos que trabajan sin remuneración para revistas que suelen ganar mucho dinero. Algo que, quién lo iba a decir, no funciona todo lo bien que nos gustaría”, señala la publicación. En los últimos años, los investigadores pueden sugerir revisores para un trabajo concreto. Esto es así porque el nivel técnico de muchas de las investigaciones es tan alto que solo hay un grupo reducido de especialistas con suficientes conocimientos para revisar el trabajo, pero también porque “las revistas están muy desesperadas por encontrar revisores”.