Tal y como ha destacado la Sociedad Española de Reumatología (SER), la consolidación de este procedimiento permitiría una detección temprana de estas patologías. Según Juan Carlos López Robledillo, jefe de la Unidad de Reumatología del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús (Madrid), la introducción de la terapia biológica y la instauración de estrategias de control contribuyen a lograr una mayor calidad de vida en los pacientes pediátricos.

Gracias al tratamiento farmacológico, la remisión de la enfermedad se produce en, aproximadamente, un 70% de los pacientes, según las cifras que maneja la SER. Sin embargo, cuando se reduce o elimina el tratamiento, la enfermedad tiende a reactivarse en un porcentaje importante de casos.

Para evitarlo, los reumatólogos abogan por llevar un seguimiento estrecho de la enfermedad monitorizando clínica, analítica y ecográficamente a los pacientes, para detectar cuanto antes una reaparición de la patología. La artritis idiopática juvenil es la dolencia reumática más frecuente en niños, aunque puede aparecer a cualquier edad.

López Robledillo ha recordado que las enfermedades reumáticas en niños son más frecuentes en el sexo femenino por lo general. En el caso de la artritis idiopática juvenil en la forma oligoarticular la proporción es 3 a 1 a favor de las mujeres. En cambio, en otras formas como la artritis relacionada con entesitis o espondiloartritis juvenil se ven afectados con mayor frecuencia los varones.

Para evitar que la enfermedad vuelva a manifestar signos durante la edad adulta los especialistas recomiendan entender la atención a estos pacientes como un proceso planificado y continuado que tenga en cuenta tanto los aspectos médicos como los psicosociales. Abogan, además, por impulsar las denominadas unidades de transición que garanticen la continuidad de cuidados al entrar en la edad adulta.