A la hora de seleccionar las guías de práctica clínica, los investigadores tuvieron en cuenta aquellas que van dirigidas al tratamiento de la fibromialgia en la población adulta, las basadas en evidencia científica obtenida de forma sistemática, las que incorporan niveles de evidencia y fuerza de recomendación y las escritas en inglés o español.

Tras este análisis, los autores del estudio identificaron 249 guías, de las cuales 6 cumplieron con los criterios de inclusión. Los investigadores hallaron una gran variabilidad tanto en presencia como en nivel de evidencia y fuerza de recomendación de muchos tratamientos. La terapia de primera elección para el tratamiento de la fibromialgia es el ejercicio físico y la terapia cognitivo-conductual.

En cuanto a los tratamientos farmacológicos de la fibromialgia, la amitriptilina es el medicamento con evidencia más sólida a la hora de controlar el dolor. Los resultados muestran, además, que el tratamiento multimodal de la fibromialgia reporta mejores resultados que la aplicación aislada del mismo.

Según las últimas investigaciones, la fibromialgia es la enfermedad más prevalente dentro de las que causan dolor crónico. Se ha estimado que entre el 0,4% y el 9,3% de la población mundial puede verse afectada por esta enfermedad reumatológica. Además, la fibromialgia está estrechamente relacionada con otros problemas reumatológicos, desórdenes psicológicos, que aportan mayor complejidad a su tratamiento.

La complejidad tanto en el diagnóstico como en el abordaje de esta patología conllevan un gasto importante de recursos y la pérdida de calidad de vida para el paciente, generando altos costes, tanto directos, como indirectos.