Artritis reumatoide

Cerca de 300 000 españoles conviven con la artritis reumatoide. Se trata de una enfermedad autoinmune sistémica crónica que cursa en brotes y que provoca dolor. También produce inflamación crónica de las articulaciones y discapacidad. De hecho, junto al consumo de recursos sanitarios, los pacientes con artritis reumatoide se ven obligados a ausentarse más del trabajo. Por este motivo, generan más días de baja o se jubilan antes que la población general, produciendo una gran carga económica para la sociedad.

El proyecto SROI-AR reúne a un grupo de expertos en artritis reumatoide. Su finalidad es definir un abordaje ideal de esta enfermedad dentro del Sistema Nacional de Salud. Su objetivo es que favorezca las expectativas y la calidad de vida de los pacientes. En este sentido, el informe ha evaluado el impacto clínico, asistencial, económico y social del abordaje ideal de la artritis reumatoide en comparación con el abordaje actual e incluye 22 propuestas de mejora divida en 3 categorías. De implementarse, “se obtendría un retorno social muy positivo, ya que por cada euro invertido en este abordaje, se conseguirían 3,16 de retorno social”, recuerda Álvaro Hidalgo-Vega, presidente de la Fundación Weber.

Proyecto SROI-AR

De hecho, en términos absolutos, el retorno social que se obtendría con la implementación de estas 22 propuestas ascendería a 913 millones de euros. Se trata de una cifra que triplica la inversión necesaria para su puesta en marcha, que es de 289 millones de euros. Además, se ha evaluado la viabilidad y la rentabilidad de cada una de estas 22 propuestas con gestores de las distintas comunidades autónomas. “Se les han presentado las medidas para conocer en qué grado estas medidas estaba implantadas y/o eran implementables en su comunidad”, ha explicado el Hidalgo-Vega.

El retorno social que se obtendría con la implementación de estas 22 propuestas ascendería a 913 millones de euros.

Son un total de 22, distribuidas entre el área de diagnóstico (5 medidas), en pacientes con menos de 2 años desde el diagnóstico (7 medidas) y en pacientes con 2 o más años desde el diagnóstico (10 medidas). Las propuestas enmarcadas en el área de diagnóstico apuntan a una detección precoz. Lo hacen mediante la formación en los síntomas dirigida a medicina de atención primaria y a urgencias. También a la implementación de rutas de acceso rápido desde atención primaria y atención especializada a reumatología. Además, incluye atención psicológica para todos los pacientes tras el diagnóstico.

Propuestas de mejora

En este sentido, la doctora Rosario García, jefa del Servicio de Reumatología del Hospital Universitario de la Princesa, destaca que “la atención psicológica es una de las mayores carencias. Asimismo, el estado anímico de la persona es uno de los motivos más frecuentes de fracaso terapéutico». Por esta razón, «creo que se debería realizar una valoración psicológica a todos los pacientes con artritis reumatoide, al menos al inicio”, ha apuntado. Además, la facultativa ha subrayado que el bienestar psicológico del paciente debería ser uno de los objetivos de tratamiento en artritis reumatoide.

En las restantes categorías, el abordaje de la artritis reumatoide en una fase precoz (con 2 años o menos de evolución desde el diagnóstico) y el abordaje de la artritis reumatoide en una fase avanzada (a partir de los 2 años desde el diagnóstico), la doctora ha destacado la importancia de las consultas de artritis precoz y la puesta en marcha de consultas de enfermería propias para la atención de los pacientes. “Cada vez hay más evidencia de la eficiencia de estas consultas». A su juicio, sirven para realizar una valoración holística de las necesidades del paciente. Además realizan una labor de coordinación muy importante con otros profesionales y con los cuidadores”, ha explicado.

Beneficios

Las consultas de enfermería podrían resultar esenciales para la puesta en marcha de otra de las propuestas como el control estrecho de los síntomas. Su finalidad es conseguir los mejores resultados de forma segura, favorecer la accesibilidad al especialista de pacientes sin cita cuando experimenten un brote de su enfermedad, y la educación y empoderamiento del paciente.

Otra de las medidas novedosas que plantea el proyecto es el fomento del papel de las asociaciones de pacientes como elemento complementario a las prestaciones del Sistema Nacional de Salud.

Otra de las medidas novedosas que plantea el proyecto es el fomento del papel de las asociaciones de pacientes como elemento complementario a las prestaciones del Sistema Nacional de Salud. Una medida que Laly Alcaide, directora de ConArtritis, ha calificado de “muy positiva”. “Nuestra experiencia con la enfermedad y la atención que prestamos a las personas y a sus familiares nos proporciona información muy relevante sobre sus necesidades, no solo en el ámbito sanitario, sino también en áreas como las relaciones personales, vida laboral, ocio, áreas que son fundamentales para un abordaje integral de la enfermedad”.

Por su parte, Teresa Millán, directora de asuntos corporativos de Lilly España, ha recordado el compromiso de esta empresa farmacéutica innovadora con la sostenibilidad del sistema sanitario. “Con el informe SROI-AR, vemos cómo es viable implementar pequeños cambios para mejorar la salud de las personas con artritis reumatoide, que además resultan beneficiosos para toda la sociedad. Nuestra aspiración es que la artritis reumatoide no limite el día a día de los pacientes, y en este caso además de aumentar su calidad de vida, la perspectiva económica es favorable si consideramos la implementación de estas medidas”.