Según explican los autores, para crear este modelo de cartílago articular se sintetizó una biomatriz de quitosano y policaprolactona mediante el método de disolución en medio ácido, mientras que la hidroxiapatita se sintetizó con productos químicos habituales. Se realizaron varias mezclas, evaluando la absorción de agua, humedad, densidad, porosidad volumétrica y propiedades de procesamiento histológico de cada una.

Tras realizar todas las pruebas, se determinó que la mezcla compuesta por un 80% de quitosano, un 15% de policaprolactona y un 5% de hidroxiapatita fue la que registró unos parámetros más parecidos al cartílago articular natural. Del mismo modo, la mezcla presentó unas características aptas para el procesamiento histológico habitual.

De acuerdo con los investigadores, su propuesta es un “método sencillo y económico” para obtener cartílago articular artificial. “En el futuro será necesario estudiar otras características biomecánicas y biológicas para completar la caracterización de este biomaterial de cara a sus potenciales aplicaciones como modelo tisular de cartílago tanto en condiciones sanas como patológicas”, concluyen.