Según el informe, 25.000 personas sufren artritis reumatoide (AR) en Gales, mientras un 12% de la población adulta afirma padecer alguno de sus síntomas; una prevalencia que supera el 7% de pacientes con diabetes e iguala el número de personas con enfermedad mental (13%) en la misma nación.

La consecuencia más directa de este desequilibro es el incremento de las listas y tiempos de espera; tanto es así que, desde junio de 2016 solo el 39% de estos enfermos son derivados a un reumatólogo desde su servicio de Atención Primaria dentro de un periodo inferior a 6 semanas.

Así mismo, solo un 22% de los enfermos de AR fueron atendidos antes de las 3 semanas, en comparación con el 37% de promedio nacional. No obstante, advierten, Gales “es la región con los mejores resultados del Reino Unido para las remisiones de nuevos diagnósticos, ya que un 46% de los pacientes reciben su diagnóstico antes de los 3 días, en comparación con la media nacional del 20%”.

Una vez dentro del sistema, los pacientes deben enfrentarse a nuevos problemas, como los tiempos entre cita y cita, que un 40% considera demasiado largos para poder mantener controlada su condición. Un 35% de los pacientes asegura que resulta difícil o muy difícil conseguir una cita con su especialista.

Autocuidado y grupos de apoyo

Entre las alternativas a esta situación se encuentra el autocuidado o la asistencia a grupos de apoyo, sin embargo, solo un 52% de los enfermos de Gales cuenta con la educación suficiente para autogestionar su enfermedad, en comparación con el promedio nacional del 67%. Por otro lado, el 35% desconoce qué servicios u organizaciones podían brindarles apoyo.

Además, un 30% de estos pacientes llegó a afirmar que “nadie había mantenido una conversación con ellos sobre el impacto emocional consecuente a su enfermedad”, lamentan. Son, en definitiva, unos “resultados preocupantes que no cumplen con los estándares de calidad”, denuncia el embajador de la NRAS, Rich Flowerdew.

Por su parte, el presidente de la BSR, Peter Lanyon, espera que “este informe mueva a la acción en Gales y sirva para proporcionar tanto a los servicios de reumatología como a los profesionales que trabajan en ellos, el apoyo que necesitan para ofrecer una atención consistente y de alta calidad”.