“A pesar de la atención integral que se ofrece a los pacientes, la comprensión de los factores de riesgo, la adherencia al tratamiento y el uso de la detección preventiva siguen siendo escasos”, resume el autor principal de la revisión, Brett Crist. “La realidad es que la muerte y la discapacidad asociada a la mala gestión de la osteoporosis afecta a más personas que la mayoría de los cánceres”, lamenta el experto.

“La fractura es el síntoma que evidencia el diagnostico”, explica Crist, “conocer los factores de riesgo como la edad, el género y la historia familiar permite detectar y prevenir las complicaciones; sin embargo, la mala gestión de la osteoporosis hace que estos obstáculos prevenibles sean más comunes de lo que debiesen”, advierte el autor, cuyo trabajo publica la revista Current Reviews in Musculoskeletal Medicine.

La solución más inmediata a este problema, considera, sería mejorar el uso del cribado preventivo. “Si se realizasen cuando comienza el riesgo de disminución de la densidad ósea, a los 50 años, se maximizaría el beneficio y coste-efectividad de la prevención”, defiende el cirujano. La realidad es que, dado el mal manejo de la osteoporosis, menos del 27% de los pacientes de entre 65 y 79 años se someten a estos test.

Entre los que llegan a ser diagnosticados surge un nuevo problema: la disponibilidad de medicamentos, su coste y la adherencia a los mismos. “La teriparatida, un nuevo fármaco para aumentar la densidad ósea, cuesta alrededor de 3.000 dólares al mes (2.670 euros mensuales)”, ejemplifica Crist en una nota de prensa de la universidad. Las alternativas más económicas conllevan mayores efectos secundarios y un régimen de dosificación más difícil.

La mala gestión de la osteoporosis también se produce dentro de las propias consultas, advierte el experto. “Los médicos deben conversar más con los pacientes, que muchas veces no llegan a entender las consecuencias del diagnóstico o la evolución de la enfermedad”, sugiere. En definitiva, el objetivo para paliar este deficiente manejo de la osteoporosis debería ser “el desarrollo de un plan de atención interdisciplinario que cumpla con las expectativas y necesidades del paciente”, concluye.