“Se trata de una interconsulta entre los 2 servicios, pero sin la demora de contestación y resolución que ésta conlleva, ya que la solución del problema se hace en un único acto clínico”, justifican los promotores de este modelo de atención. Además, “el paciente es citado en una misma franja horaria, de manera que puede ser visto simultáneamente por ambos especialistas, se evita desplazamientos innecesarios”.

Así mismo, la unidad de soporte evitará la duplicidad de pruebas, agilizará el diagnóstico y seguimiento de pacientes y fomentará protocolos de colaboración entre los servicios de Reumatología y Dermatología. De esta forma, la unidad permitirá monitorizar el manejo conjunto dermorreumatológico de los pacientes, afirman. Supondrá también una optimización en cuanto a recursos, y tratamientos; tanto en la toma de decisiones como en los cambios de terapia que se produzcan.

Desde su apertura, la unidad ha acogido a 13 pacientes de psoriasis, lupus eritematoso sistémico, esclerodermia localizada, enfermedad mixta de tejido conectivo, vasculitis cutánea u oncopatías. Todos ellos” han manifestado un alto grado de satisfacción y una experiencia positiva”, asegura el centro que, con el objetivo de plasmar en cifras esta evaluación, está distribuyendo un cuestionario entre sus pacientes.