Error en el diagnóstico de la fibromialgia

Los diagnósticos sobre fibromialgia son erróneos en su mayoría. Según estudios recientes, muchas de las personas a las que los médicos han calificado como enfermos de fibromialgia, tal vez no lo estén. En este sentido, el nuevo informe de Arthritis Care & Research ha encontrado que la concordancia general entre los diagnósticos sobre fibromialgia y los diagnósticos publicados por los médicos clínicos es justa.

Para realizar estas afirmaciones, los especialistas llevaron a cabo un experimento. Tomaron como muestra a 497 personas que visitaron una clínica de Reumatología. Los pacientes completaron un cuestionario de evaluación de la salud. También, completaron otro cuestionario que evaluó las variables de diagnóstico de fibromialgia utilizadas por el American College of Rheumatology.

Experimento

De los 497 pacientes, el 24,3% cumplieron con los criterios de fibromialgia. Por su parte, el 20,9% recibieron un diagnóstico clínico de fibromialgia. El acuerdo entre los clínicos y los criterios de fibromialgia fue del 79,2%. Sin embargo, para los investigadores, el acuerdo más allá de la casualidad “era justo”. De hecho, los médicos no identificaron al 49,6% de los pacientes con criterios positivos. Además, identificaron incorrectamente al 11,4% de los pacientes con criterios negativos.

El principal autor de la investigación, el doctor Frederick Wolfe del Banco Nacional de Datos para Enfermedades Reumáticas, asegura que recientemente “hemos estudiado el mismo problema en 3000 pacientes de Atención Primaria. En ellos encontramos los mismos resultados”. Por tanto, para Wolfe, “nuestras conclusiones son seguras”.

Por otro lado, el doctor Don Goldenberg, representante de la Oregon Health & Science University, señala que para llegar a estas conclusiones de que a menudo la fibromialgia se diagnostica mal, “los criterios publicados son superiores al juicio clínico experto para el diagnóstico de pacientes individuales”. Además, ha destacado que no tiene en cuenta muchas de las variables presentes en los encuentros clínicos, incluido el tiempo dedicado a evaluar y clasificar los síntomas múltiples de cada paciente.

Finalmente, concluye que el estándar de oro de diagnóstico para la fibromialgia continuará siendo la opinión experta del reumatólogo. En contraposición de los criterios de clasificación. Además, recuerda el doctor Don Goldenberg que «es la única forma de capturar la variabilidad y la gravedad de los síntomas interrelacionados a medida que se desarrollan a lo largo del tiempo”.