Con motivo del Día Mundial de la Fibromialgia, celebrado el pasado viernes 12, el centro especializado en Psiquiatría y Psicología de Grupo IMQ ha emitido una nota de prensa sobre la situación general actual de la enfermedad. En este sentido, la psicóloga del centro, Josune Martín Corral, destaca que, a día de hoy “no se conoce la causa de la enfermedad ni existe un tratamiento eficaz”.

Además del dolor difuso y la fatiga, la fibromialgia “produce un sueño no reparador, hormigueos, dificultad para recordar palabras, intolerancia al frío, colon irritable, sensibilidad a los cambios de temperatura o sintomatología ansiosa y depresiva”, recuerda, “unos efectos realmente devastadores tanto a nivel psicológico como profesional, social e incluso familiar”.

Ambigüedad y escepticismo

“La fibromialgia se caracteriza por la ambigüedad en el diagnóstico, la incertidumbre en la comprensión de su fisiopatología y las dificultades de los médicos para abordarla globalmente”, explica la experta. De la misma manera, muchas veces, el entorno del paciente también experimenta dificultades de comprensión. “La vida de un paciente cambia ante el escepticismo, en muchas ocasiones, de quienes le rodean”, sentencia Corral.

“La familia no entiende que unos días pueda hacer unas tareas que, en otros, le resulta imposible hacer; sus amigos no comprenden que anule una cita por una crisis de dolor; y su médico le dice que tiene que acostumbrarse a vivir con dolor pero no le dice cómo lograrlo”, ejemplifica la psicóloga del IMQ.

Los pacientes acaban acudiendo a terapias complementarias y alternativas, desde los suplementos nutricionales y dietéticos hasta la acupuntura, pero “son pocos los estudios metodológicamente bien realizados que proporcionan información fiable sobre su efectividad”, advierte Corral, quien recomienda un enfoque integrativo, biopsicosocial y que incluya estrategias farmacológicas y psicológicas.

“Con este tipo de enfoque se apuesta por aprender a vivir con la enfermedad, lo que va unido a aceptar el dolor crónico y el resto de sintomatología y abandonar la ilusión de que un médico o un fármaco milagroso van a curar la dolencia, expectativa con la que muchas veces vienen los pacientes”.