Se trata de una iniciativa de la Unidad de Reumatología Pediátrica del Hospital Universitario Cruces perteneciente a la OSI Ezkerraldea Enkarterri Cruces, que ha contado con la colaboración de asesores educativos y terapeutas ocupacionales del Berritzegune Nagusia, Centro de apoyo a la Formación e Innovación educativa del Departamento de Educación.

Tanto la guía como el tríptico informativo que la acompaña tienen como objetivo “coordinar a profesionales sanitarios y educadores para favorecen la atención multidisciplinar de las enfermedades crónicas pediátricas y avanzar hacia una educación más inclusiva”, según la nota de prensa remitida por los responsables de la iniciativa.

Esto supone, por ejemplo, que los alumnos con AIJ puedan acceder de forma temporal o permanente a medios adaptativos para su integración en el aula o las actividades deportivas. Se trata de situaciones reales que surgen directamente de las necesidades expresadas por los propios pacientes y sus familias.

Además, “esta actuación va en línea con la estrategia de la OSI de enfatizar en la prevención y la participación, articulando para ello una cooperación sistemática ante los determinantes de salud poblacional entre los diferentes agentes de nuestra área de influencia”, resumen en el texto.

De esta forma, defienden, “no solo se pretende estar presente en las actuaciones sobre las personas que utilizan el sistema sanitario, sino que se amplía esa actuación buscando la coordinación y colaboración con otros agentes e instituciones con impacto en la salud”.

En definitiva, “en el abordaje integral de la AIJ, es fundamental la colaboración con los centros educativos”, especialmente si se tiene en cuenta que entre uno y 2 de cada 1.000 niños llegará a padecer una enfermedad reumática, muy posiblemente AIJ por ser esta la patología más común.