“El líquido sinovial siempre ha ofrecido grandes pistas sobre la salud de las articulaciones”, asegura en una nota de prensa el autor Sadanand Fulzele. Por eso, explica, “decidimos estudiar, mediante los exosomas, los mensajes que las células estaban enviando y recibiendo”.

Al comparar los datos obtenidos de mujeres y hombres, con y sin artrosis, hallaron que el número de exosomas era equivalente, pero no la carga de microARN que trasportaban. En ellos, contabilizaron 69 microARN infraexpresados y 45 sobreexpresados; mientras, en el líquido sinovial de las mujeres había 91 infraespresados y 53 sobreexpresados.

En definitiva, señalan, “las mujeres presentaban más de 70 procesos biológicos alterados en comparación con los varones, que tenían cerca de 50”. El estrógeno, sugieren, podía ser la clave de estas diferencias de género en la incidencia de la artrosis.

“En estas mujeres, los microARN que debían estar promoviendo la señalización de estrógenos o de células productoras de colágeno, simplemente, están apagados”, especifica Fulzele, lo que contribuye a la progresiva destrucción del hueso, característica de la artrosis.

Tras haber estudiado el líquido sinovial de estos pacientes, los investigadores han propuesto la hipótesis de que el estrógeno es crucial a la hora de determinar que microARN van a contener los exosomas. De hecho, justifican, “cuando se utilizan inhibidores de la aromatasa para reducir la disponibilidad de estrógeno, disminuye una pequeña formación de microARN”.

Durante el experimento, pocas células del cartílago de mujeres sanas sobrevivieron al exponerse a los exosomas de hombres y mujeres con artrosis. No obstante, Fulzele y su equipo, repararon en la existencia de un microARN que aumentaba en pacientes de artrosis, tanto femeninos como masculinos: el miR-504-3p.

Aunque su función no está clara, el biólogo apunta que esta pequeña pieza de ARN puede ser responsable de la degeneración del cartílago en la artrosis. El siguiente paso, según los autores, será explorar nuevas formas de inhibir el MIR-504-3p para “eliminarlo de la ecuación y tratar así de determinar su función”.