El metotrexato, utilizado en combinación con hidroxicloroquina y sulfasalazina, podría ser especialmente beneficioso para tratar la artritis crónica que se origina tras una infección aguda por el virus del Chikunguña. Para llegar a estas conclusiones, un grupo de investigadores de la Universidad de Yale (EE. UU.) ha realizado una revisión. Los hallazgos del estudio se publican en la revista Arthritis Care & Research.

Los investigadores observaron que “la artritis crónica por chikunguña puede provocar daños en las articulaciones, erosión ósea y empeoramiento de la calidad de vida de la misma forma que lo hacen la artritis reumatoide y otras enfermedades similares”, explica Robert T. Schoen, autor del estudio, en un comunicado de la universidad. Ante esta situación, los científicos han incrementado el interés por los antirreumáticos modificadores de la enfermedad (FARME, por sus siglas en inglés).

Los autores observaron que, durante la fase aguda, numerosas citocinas se encuentran en niveles elevados, entre ellas, la interleucina 6 (IL-6), el interferón α (IFN-α) y el IFN-γ, mientras que, en la fase crónica, las cantidades de citocinas se parecen más a los observados en la artritis reumatoide, con unos niveles más altos de IL-6, IL-7, IL-15 e IFN-α.

Entre todos los fármacos FARME, los científicos de la Universidad de Yale se centraron en el metotrexato, un fármaco que puede inhibir diversas citocinas proinflamatorias, como IL-1, IL-6 y TNF-α, así como regular las citocinas antiinflamatorias. “Nuestra revisión sistemática respalda que el metotrexato debería ser estudiado como tratamiento de la artritis crónica por chikunguña” y que deberían realizarse ensayos clínicos aleatorizados en las zonas endémicas, indican los expertos. 

Los autores explican que entre el 33 y el 66% de los pacientes que contraen el virus del Chikunguña tienen problemas musculoesqueléticos que pueden durar varios meses. “Gracias a la disponibilidad y rentabilidad relativa del metotrexato, así como su uso generalizado en el tratamiento de pacientes con artritis inflamatoria, este fármaco podría emerger como tratamiento para los pacientes que tienen artritis crónica como consecuencia del virus del Chikunguña”, concluye Schoen.