Los resultados obtenidos por los investigadores confirman que de un 70% de los afectados por la fibromialgia que reciben la recomendación de realizar alguna actividad física, solo un 31% termina haciéndolo. El caminar resulta una buena opción pues se trata de un ejercicio físico de intensidad media que se puede realizar regularmente.

Junto a este tipo de ejercicio, el tratamiento de la fibromialgia también puede abordarse desde un punto de vista farmacológico o psicológico. El estudio contó con un total de 920 pacientes y se observó la eficacia de 3 tipos de intervenciones: una motivacional y volitiva, otra únicamente volitiva, y un grupo de control.

Teniendo en cuenta que la fibromialgia causa un dolor general que dura más de 3 meses, y que también es responsable de la fatiga y de otros problemas tanto de sueño como cognitivos o emocionales, no es de extrañar que la mayoría de los pacientes que reciben la recomendación de realizar algún tipo de actividad física no se vean capaces por la presencia del dolor crónico o de la fatiga.

Estos resultados han llevado al grupo de investigación a desarrollar un programa que pueda influir en la actitud del paciente para que este sea capaz de cambiar su conducta. Según señala la investigadora principal del Grupo de Factores de Psicosociales y Salud de la URJC, la doctora Cecilia Peñacoba, los pacientes son conscientes de los beneficios que aporta que ejercicio físico, pero no siguen esta parte del tratamiento.

Esto se considera un problema de salud pública puesto que, habiéndose demostrado que caminar regularmente durante 6 meses mejora la condición del paciente, no puede haber un número tan elevado de enfermos que lo ignore. El trabajo realizado por esto investigadores ha sido publicado en diversas revistas científicas importantes y el énfasis dado a la parte psicológica será también un elemento principal en sus próximos proyectos.