Hasta ahora, estos fármacos -un antidepresivo y un anticonvulsivo respectivamente-, habían demostrado su eficacia de forma individual. Gracias a las investigaciones de Ian Gilron, su uso conjunto podría mejorar la calidad de vida de estos enfermos.

Los investigadores se han basado en la hipótesis de que la fibromialgia afecta a las sustancias químicas del cerebro responsables de procesamiento del dolor, amplificando dicha sensación. El cóctail no sólo es capaz de aliviar el daño sino también de mejorar la función física del enfermo.

"Estamos muy contentos de presentar la primera evidencia que demuestra la superioridad de la duloxetina-pregabalina sobre cada fármaco por separado", ha asegurado Gilgron, sobre esta mezcla que ya se ha sometido a ensayo clínico.

Se llevó a cabo un estudio aleatorizado de doble ciego en el que los participantes fueron separados en 4 grupos y tratados durante 6 semanas con las dosis máximas toleradas de placebo, pregabalina, duloxetina y la combinación de ambas.

Un 18% de los pacientes que consumieron placebo informaron de alivio general del dolor. Lo mismo hicieron el 39% de los tratados con pregabalina y el 42% de aquellos a los que se administró duloxetina. De entre los tratados con el cóctail de fármacos, un 68% experimentaron alivio.

Entre los efectos secundarios registrados tras la toma de la combinación, el más grave fue la somnolencia moderada o alta, tal como informaron los científicos en la revista especializada Pain.

Según el autor de la propuesta, la identificación y el estudio de estas “prometedoras” combinaciones, está evidenciando que los tratamientos actuales para la fibromialgia “son ineficaces o intolerables para muchos pacientes”.

Se trata de una condición reumatológica que afecta a entre el 1 y el 5 % de canadienses, la mayoría mujeres, y que conlleva “un efecto devastador en las vidas de los pacientes y sus familias”, lamenta el científico. Por eso, añade, “es importante que los médicos aprendan a hacer un mejor uso de los tratamientos disponibles”.