Fumar retrasa significativamente la curación ósea en pacientes con fractura de tibia y pseudoartrosis, según una investigación de la Universidad de Lehigh (EE. UU.). El estudio, publicado en el Journal of Orthopaedic Trauma, se basa en los casos de 1.003 pacientes registrados en la base de datos de los doctores Charles Court-Brown y Margaret McQueen del Royal Infirmary of Edinburgh. Se trata, según la nota de prensa de la universidad estadounidense, de “los principales expertos mundiales en pseudoartrosis”.

La curación ósea fracasa en entre un 10 y un 15% de los adultos con fractura de tibia tratados con un clavo intramedular. En aquellos que sufren pseudoartrosis, esta complicación puede suponer un aumento significativo del dolor, una extensión de la duración del uso de opiáceos y un mayor riesgo de depresión. Hannah Dailey, primera autora del estudio, señala también el alto coste médico y laboral que puede generar la mala curación ósea.

La tasa general de pseudoartrosis fue del 12% y el tiempo medio de curación ósea, de 18 semanas. El riesgo de fracaso de la unión tibial resultó ser mayor en los pacientes de entre 30 y 49 años, particularmente mujeres; sin embargo, los autores no creen que este perfil se deba a “una simple explicación biológica”. La curación ósea de este tipo de pacientes tendría que ver con su estilo de vida, empleo, niveles de actividad física y, sobre todo, con el hábito tabáquico.

“Todos estamos familiarizados con algunos de los efectos negativos más conocidos del hábito de fumar, pero la influencia sobre la curación ósea es menos conocida fuera de la comunidad médica”, explica Dailey: fumar no aumenta el riesgo de pseudoartrosis, pero sí extiende significativamente el tiempo medio hasta la unión de la fractura tibial.

Los hallazgos sugieren que los factores exógenos afectan a la curación ósea, por lo que Dailey y su equipo consideran que hábitos como el de fumar “deben medirse objetivamente en futuras investigaciones”. Recomiendan, así mismo, ofrecer ayuda para dejar de fumar a todos los pacientes con fracturas, con el objetivo de reducir el riesgo de complicaciones asociadas a la lesión.