Un equipo dirigido por Gurkipal Singh, de la Universidad de Standford, analizó todas las hospitalizaciones registradas en el Nationwide Inpatient Sample (NIS) en el periodo citado. En esos años, hubo 9,7 millones de hospitalizaciones de pacientes con gota.

En 1993, la hospitalización de pacientes con gota por cualquier causa fue de 167.441, una cifra que ascendió hasta 854.475 en 2014. Esto implica que la tasa de hospitalizaciones subió de 64,2 a 267,9 por cada 100.000 habitantes al año, un aumento del 410%, frente al 4,8% de aumento registrado en la población general.

De acuerdo con los investigadores, este incremento puede reflejar un mejor reconocimiento y codificación de comorbilidades. En todo caso, reconocen que estos hallazgos exigen un mejor manejo ambulatorio de la gota y un tratamiento adecuado de las comorbilidades.