“Actualmente no podemos decir que la situación de la Reumatología en la universidad sea óptima”, lamenta en una nota de prensa el doctor Martínez Taboada, reumatólogo en el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla. “El número de profesores es muy reducido y existe una gran variabilidad en los programas docentes de la especialidad”, argumenta el coordinador del curso, que, en parte, responsabiliza de este problema al escaso número de horas de estudio.

Por otro lado, asegura, “algunas de las áreas más relevantes de la Reumatología son impartidas por otras especialidades”; sin embargo, “los contenidos deberían ser explicados por reumatólogos, si no, es difícil que los estudiantes conozcan la especialidad y se interesen por ella”, sostiene Taboada. El experto aspira a enseñar la Reumatología de una forma “diferente y atractiva”, capaz de atraer a los estudiantes.

Para ello, la SER apuesta por la formación de nuevos maestros y la introducción de técnicas novedosas de enseñanza que “diferencien a la Reumatología del resto de disciplinas”. Por su parte, el reumatólogo del Hospital Universitari Parc Taulí de Sabadell, Antonio Gómez Centeno defiende la inclusión de las nuevas tecnologías en las aulas, sobre todo aquellas que permitan una mayor relación entre profesores y alumnos.

Gracias a estos avances, “los docentes van a poder ofrecer clases más dinámicas e interactivas y obtener de ellas una retroalimentación”, argumenta. De la misma manera, “van a controlar mejor la progresión de sus estudiantes de Reumatología, ejemplifica Centeno. No obstante, “aunque cada vez disponemos con mayor facilidad de las nuevas tecnologías, su integración en los hospitales y las universidades está siendo lenta”, coinciden ambos especialistas.