“En estos años se han producido importantes cambios poblacionales en España que podrían influir en la prevalencia de las enfermedades reumáticas como el envejecimiento, el aumento de la población extranjera, el mayor porcentaje de sobrepeso y obesidad o los cambios de patrón en el tabaquismo; lo que hace que un nuevo estudio epidemiológico esté más que justificado”, según explica Sagrario Bustabad, investigadora principal del proyecto y jefa de Servicio de Reumatología del Hospital Universitario de Canarias.

En opinión de Bustabad, “los estudios sobre prevalencia de enfermedades son estudios observacionales descriptivos que, además de aportar conocimiento sobre las enfermedades reumáticas que afectan a la población general, son esenciales para que los financiadores de la sanidad, ya sea administraciones públicas o empresas de seguros, puedan estimar los gastos que suponen la inclusión de nuevos fármacos al mercado”.

Los datos del estudio EPISER 2000 se consideran representativos de la población española y los utiliza el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad para calcular los precios de reembolso de los nuevos medicamentos con indicación en alguno de los procesos reumáticos, según explican los autores del estudio.

Además, en esta nueva edición del estudio se incluirán otras patologías como la artritis reumatoide, el lupus eritematoso sistémico, la lumbalgia inflamatoria, la artrosis, la osteoporosis y la fibromialgia, así como otras nuevas, de las cuales desconocemos la prevalencia en la población española, tales como la artritis psoriásica, la espondilitis anquilosante, la gota, el síndrome de Sjögren y la artrosis de columna cervical, lumbar y cadera.

La muestra estará compuesta por casi 5.000 individuos (el doble que en la edición anterior) y las entrevistas se realizarán a partir de mediados del mes de noviembre a través de una empresa especializada en área de salud y con servicio de call center que contactará por teléfono con los participantes para la realización de un cuestionario de cribado de las enfermedades a estudio.

Además, apunta la especialista, dentro de los objetivos secundarios “se busca comparar los resultados con los obtenidos en el EPISER 2000, conocer la frecuencia con la que la población adulta en España ha consultado en el último año a algún médico por problemas osteoarticulares y saber la frecuencia de consumo de fármacos por problemas osteoarticulares durante, al menos, un mes en el último año en el mismo grupo de población”. Y añade que “la idea es que, si no nos encontramos con ningún inconveniente, los primeros resultados estén para primer trimestre del año 2018”.