Mediante una encuesta abierta, los investigadores se interesan, por ejemplo, por el tipo de actividades diarias que pueden suponer un esfuerzo para el paciente, desde levantar objetos pesados, hasta pasar la aspiradora, subir escaleras, bañarse sin ayuda o caminar.

El test también presta atención a otros factores como el tipo de tratamiento que reciben los pacientes, si este es o no hormonal o si el paciente se ha visto obligado a disminuir la frecuencia de alguna actividad laboral o de ocio tanto por problemas físicos como emocionales.

La relación familiar, la aparición de síntomas físicos o la percepción de la propia enfermedad también son temas de interés. Respecto a las relaciones sexuales y de pareja, uno de los aspectos que más interés despierta en el estudio es la actitud del médico hacia las dudas y cuestiones de su paciente.

Por su parte, la Asociación Española de Síndrome de Sjögren (AESS) “prestará todo su apoyo a esta iniciativa” que considera “alentadora”, ya que, “mientras más información se proporcione a estudiantes de Medicina, instituciones, entidades dedicadas a la investigación y afines, más fácil resultará ayudar a los pacientes de esta enfermedad crónica”, afirman desde el organismo.