La Universidad de Cambridge ha realizado un estudio que revela como un lubricante viscoso de las articulares puede ser beneficioso para pacientes con dolor osteoartrítico.

La Universidad de Cambridge ha realizado un estudio que revela cómo un líquido de las articulaciones puede ser beneficioso para pacientes con dolor osteoartrítico. Este líquido permite que las articulaciones se muevan suavemente y, según el estudio, desencadena una respuesta de dolor de las células nerviosas.

La osteoartritis es la forma más común de artritis. Los efectos que provoca esta enfermedad son dolor y rigidez articular, incluso, en algunas ocasiones, puede provocar hinchazón y sensibilidad de las articulaciones. Además, suele aparecer en personas de edad avanzada y puede calificarse de trastorno degenerativo, ya que el dolor aparece por el daño y desgaste de los huesos y cartílagos. En este sentido, en los últimos años investigadores han demostrado que la osteoartritis es un fallo de toda la articulación. Como respuesta aparece la inflamación, que es uno de los principales factores que provocan dolor.

Sam Chakrabarti, investigador de Cambridge, ha explicado: “Queríamos investigar lo que estaba sucediendo en la articulación y ver si era el lubricante lo que contribuía al dolor. Estudios como este son importantes para desarrollar mejores tratamientos”.

Cuando se produce la inflamación, el cuerpo crea un número mayor de células alrededor y dentro de la articulación. Estas células liberan sustancias inflamatorias en el líquido sinovial, que es el lubricante que permite el movimiento de las articulaciones. Durante la osteoartritis, este líquido se vuelve menos viscoso y las sustancias inflamatorias entran en contacto con las células nerviosas produciendo la sensación de dolor.

Investigación

El Dr. Ewan St Jochn Smith, del Departamento de Farmacología de Cambridge, ha asegurado: “El líquido sinovial se recoge regularmente de pacientes con artritis como parte de su régimen de tratamiento. Nuestra técnica se puede instalar fácilmente en laboratorios de todo el mundo para comprender y ayudar a identificar una cura para el dolor artrítico”.

Los investigadores obtuvieron líquido sinovial de pacientes con osteoartritis. Después incubaron los nervios sensoriales de la rodilla de los ratones en el líquido sinovial sano y registraron la actividad de los nervios. Los científicos concluyeron que cuando se realizada esta acción, los nervios de la rodilla eran más excitables.